Nº 128
Ordinario de la MisaGloriaGloria (Jesús nos invita a su mesa)
Autor: Nicolás Gabriel Glaser
Gloria a Dios en el cielo,
gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos te bendecimos.
Te adoramos, te glorificamos, te damos gracias.
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor, hijo único, Jesucristo.
Gloria a Dios en el cielo,
gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
Señor Dios, Cordero de Dios, hijo del Padre.
Tu que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Tu que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica.
Tu que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros.
Gloria a Dios en el cielo,
gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
Porque solo tu, eres Santo.
Solo tu, Señor.
Solo tu Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre.
Gloria a Dios en el cielo,
gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
y en la tierra paz, y en la tierra paz,
a los hombres que ama el Señor.
Amén, amén.
Nº 204
MariaPresentación de donesCantos para la MisaJunto a María te presentamos
Autor: Nicolás Gabriel Glaser
Junto a María te presentamos,
este vino y este pan.
Nos guía tomando nuestras manos
por el camino de santidad.
Oímos la Palabra de Vida
y en el silencio tu llamar.
Y como ella te respondemos:
"Se haga siempre tu voluntad".
Bendito seas por siempre, Señor.
Bendito seas por siempre, Señor. (Bis)
Junto a María te presentamos,
este vino y este pan.
Que nuestra vida sea una entrega
atenta siempre a tu voluntad.
Por Ella nos hemos congregado
los servidores del Señor.
Haremos siempre lo que nos digas,
como María nos enseñó.
Bendito seas por siempre, Señor.
Bendito seas por siempre, Señor. (Bis)
Junto a María te presentamos,
este vino y este pan.
que serán luego tu Cuerpo y Sangre,
también tu Alma y Divinidad.
En el dolor estaremos firmes
como María nos mostró
erguida firme junto a la Cruz
con una espada en el corazón.
Bendito seas por siempre, Señor.
Bendito seas por siempre, Señor. (Bis)