Cantos
Ordinario de la Misa
En esta sección encontrás los cantos que pertenecen al Ordinario de la Misa: aquellas partes estables de la celebración que la asamblea canta o aclama. Estos cantos tienen una función ritual propia y, por eso, deben conservar el texto propuesto por el Misal Romano, ayudando a que todo el pueblo participe unido en la oración de la Iglesia.
El Ordinario de la Misa reúne aquellos cantos y aclamaciones que forman parte estable de la celebración eucarística: el Señor, ten piedad; el Gloria; el Credo; el Santo; las aclamaciones; el Amén; el Cordero de Dios y otras respuestas propias del rito.
A diferencia de otros cantos que acompañan una procesión o un momento celebrativo, estos textos pertenecen a la estructura misma de la Misa. Por eso, al elegir una musicalización del Ordinario, es importante cuidar que se conserve el texto propuesto por el Misal Romano, sin reemplazarlo por paráfrasis, adaptaciones libres o textos semejantes.
Cantar el Ordinario no es simplemente “agregar música” a la celebración: es permitir que la Iglesia ore con una sola voz en los momentos centrales de la Eucaristía. Cuando la música respeta el texto litúrgico, ayuda a que la asamblea participe de la oración común de la Iglesia y conserva la unidad del rito que se celebra.

